Estados Unidos avanza con licencias para que empresas operen en el petróleo de Venezuela
El gobierno de Estados Unidos avanza en la emisión de licencias que habilitarán a distintas empresas a participar en la extracción y procesamiento de petróleo en Venezuela, en un movimiento orientado a reactivar la industria energética del país caribeño y reconfigurar el vínculo bilateral en materia petrolera.
Según trascendió, el Departamento del Tesoro se encuentra en la fase final de revisión de una licencia general que permitirá a compañías bombear crudo en territorio venezolano. Desde la Casa Blanca confirmaron que la administración trabaja activamente en el esquema que facilitará nuevas inversiones en infraestructura petrolera.
Tras la caída de Nicolás Maduro, la isla perdió a su principal aliado y proveedor de petróleo. Y ahora, con nuevas sanciones de Estados Unidos y la presión internacional aumentando.
— Epoch Times Español (@EpochTimesEs) February 4, 2026
#MiguelDiazCanel #Cuba #RegimenCubano #CubaLibre #trump #EstadosUnidos
Video completo… pic.twitter.com/9NmMC3INCu
Las autorizaciones contemplan no solo la extracción, sino también la carga, transporte, exportación y refinación de crudo venezolano. Las operaciones deberán realizarse bajo mecanismos financieros supervisados por Washington, con pagos canalizados a través de entidades autorizadas.
El objetivo de fondo es atraer a empresas con presencia o lazos en Estados Unidos para participar en la recuperación de la producción de un país que posee algunas de las mayores reservas de petróleo del mundo, pero cuya capacidad operativa se ha visto deteriorada tras años de sanciones, falta de inversión y problemas técnicos.
En este nuevo escenario, el crudo pesado venezolano comienza a reinsertarse en el mercado internacional con un giro en su destino comercial: el foco vuelve a situarse en refinerías estadounidenses, en lugar de los compradores asiáticos que durante años absorbieron buena parte del suministro a precios rebajados debido a las restricciones.
Como parte del rediseño del sistema, las empresas que operen en Venezuela deberán depositar los pagos en cuentas bajo supervisión estadounidense en el exterior. Posteriormente, esos fondos serían transferidos al Banco Central de Venezuela, que los colocaría en el mercado local mediante mecanismos de subasta.
En paralelo, Washington también autorizó la exportación de diluyentes estadounidenses, insumos clave para mezclar el crudo pesado venezolano y hacerlo apto para la exportación. La medida apunta a destrabar cuellos de botella técnicos que limitaban la producción.
El movimiento forma parte de una estrategia más amplia para reordenar el sector energético venezolano en medio de un proceso político todavía incierto. Aunque las nuevas licencias abren oportunidades comerciales, empresas sin presencia previa en el país mantienen cautela ante los riesgos regulatorios y la evolución de la situación interna.








Seguí todas las noticias de NOVA Venezuela en Google News

























